Un referente del teatro y de la cultura

“Esto me ha superado”

Emocionado y agradecido, Rafael Zárate Molero recibió el homenaje de su ciudad en el acto en el que el Ayuntamiento de Manzanares puso su nombre a la Casa de Cultura

La Casa de Cultura de Manzanares ya luce su nuevo nombre: Rafael Zárate Molero. De esta forma, su ciudad rinde homenaje en vida a uno de sus grandes referentes culturales, alma mater del grupo Lazarillo durante varias décadas y gestor cultural durante casi veinte años al frente del Gran Teatro. La placa con la nueva denominación se descubrió el sábado al inicio de un bonito y emotivo acto de homenaje.

En un concurrido acto que reunió a numerosos amigos, y en compañía de su mujer y de su hijo, Rafael Zárate Molero descubrió junto al alcalde de Manzanares, Julián Nieva, la cerámica que desde este sábado recuerda que la Casa de Cultura de esta ciudad lleva su nombre como reconocimiento a la labor desarrollada a lo largo de toda su vida en pro de la cultura en general y del teatro en particular.

“Desde el Ayuntamiento de Manzanares, interpretando el sentir expresado en un documento por el mundo de la cultura, por el mundo del teatro, hemos hecho una vez más que esta ciudad sea mejor, reconociendo a uno de los nuestros”, explicó el alcalde.

“Esto me ha superado y tengo que confesar que después de tantos años sin subirme a un escenario, tengo los mismos nervios que cuando entre bambalinas o detrás de un decorado estás esperando para entrar en escena”, reconoció el homenajeado.

En el interior de la Casa de Cultura ‘Rafael Zárate Molero’ se vivió el homenaje que le tributó el Ayuntamiento de Manzanares en un acto realizado por sus amigos “teatreros”, coordinado por Tomás Fernández-Arroyo, responsable también de un vídeo documental en el que Zárate y otros protagonistas de su vida repasaron su ejemplo como actor, director y técnico cultural.

Además de los testimonios del homenajeado, grabados en el Gran Teatro que con su gestión se convirtió en un templo de la cultura regional, incluyó los de amigos como Federico Gallero Ripoll e Isabel Crespo. También los de la productora Concha Busto, que resaltó el criterio y profesionalidad que tuvo como programador basado en su profundo conocimiento de las artes escénicas, y el del actual alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, para quien Zárate fue un pilar fundamental cuando tuvo que poner en marcha la Red Regional de Teatros. “Castilla-La Mancha no se lo va a pagar nunca”, afirma Martín en el vídeo.

Todos coincidieron en que Rafael Zárate podía haber llegado a ser una de las grandes figuras del teatro español, pero que prefirió quedarse en Manzanares, donde llevó a cabo montajes que ‘Lazarillo’ representó por numerosos puntos de España en unos años en los que también había que luchar contra la censura y la falta de libertad.

El vídeo recordó a muchas de las personas de su vida y repasó buen número de los montajes que Rafa Zárate protagonizó o dirigió, así como grandes espectáculos que llegaron al Gran Teatro con él como programador cultural del Ayuntamiento, incluyendo la zarzuela ‘La Rosa del Azafrán’ que él dirigió para inaugurarlo y que unió a toda la cultura local.

Como guiño al montaje que Zárate hizo de ‘Las Meninas’ de Buero Vallejo y que el propio autor vino a ver en su día a esta Casa de Cultura, el acto de homenaje incluyó un fragmento de esta obra representado por Candi Sevilla, Isabel Vázquez y Diego Carrión. Después, Fanny Cordero, acompañada al piano por Carlos Alhambra, interpretó el ‘Vals vienés’ de Ana Belén y, por último, Tomás Fernández-Arroyo leyó la balada de Bertolt Brecht que ‘Lazarillo’, con Zárate, llevó a las tablas en una época difícil para hacerlo.

Rafael Zárate, con los nervios propios de un estreno y con la humildad que siempre le ha caracterizado, agradeció este homenaje en vida que surgió de sus “queridos faranduleros” y que toda la cultura local y el Ayuntamiento de Manzanares ratificaron unánimemente.

“Gracias a todas y cada una de las entidades culturales. Gracias a la corporación municipal. Gracias a todos los partidos políticos. Muchas gracias por este gran reparto de actores que han dado vida a esta historia. Ser actor, actor protagonista, ha sido un enorme orgullo. Y antes de que se baje el telón, una vez más, gracias a todos por vuestra generosidad”, expuso con emoción.

Antes, el homenajeado recordó a amigos como los desaparecidos José Antonio Romera o Antonio Caba, que como concejal le encomendó dirigir el Gran Teatro y a quien agradeció toda la libertad que tuvo como técnico de Cultura del Ayuntamiento. Y recordando un artículo de Jesús Martín en el que citó a Francisco Nieva, utilizó una frase del dramaturgo valdepeñero para resumir su vida junto a su mujer, Mari Loli Miñano. “A la vida de le pone un marco y ya es teatro. Mari Loli y yo nos pusimos un marco porque todo lo que sabemos, lo que sentimos, pensamos, lo que soñamos y lo que amamos, lo hemos expresado a través del teatro”.

El acto lo cerró el alcalde de Manzanares, Julián Nieva, para quien Rafael Zárate Molero es un símbolo de la ciudad. En su discurso, resaltó el trabajo que, “en una España en blanco y negro’, hicieron personas como Zárate desde la cultura para conseguir la libertad y la democracia y contribuir al gran país que ahora tenemos.

Julián Nieva, junto al elenco de participantes en este acto de homenaje, entregó finalmente a Rafael Zárate un cuadro con el acuerdo plenario por el que se da su nombre a la Casa de Cultura y una réplica a menor tamaño de la cerámica realizada por Virginia Caro y que ya luce con la nueva denominación de este edificio: Casa de Cultura ‘Rafael Zárate Molero’.