Con motivo del Día Mundial del Alzhéimer que se celebra cada 21 de septiembre, el neurólogo del hospital de Manzanares, Javier Domínguez, organizó este lunes en la sala de conferencias de Fercam un innovador taller de texturización de alimentos para pacientes con alzheimer. Expertas en nutrición explicaron cómo se puede garantizar esta de forma segura y que ayude a los pacientes a evocar recuerdos a través de los sabores.
Conforme avanza la enfermedad, las personas con alzhéimer pueden perder facultades de suma importancia. Una de ellas está relacionada con su alimentación, con problemas para masticar o tragar algunos alimentos. Esta disfagia o alteración en la deglución causa complicaciones como atragantamientos, malnutrición o deshidratación.
“Esa alteración puede dar lugar a neumonías por aspiración y a otros muchos problemas, con lo cual hay que hacer una modificación en la textura de los alimentos”, explicó Patricia Sorribes, jefa de la Unidad de Nutrición y Dietética del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón
Por este motivo, y en el Día Mundial del Alzhéimer que se celebra cada 21 de septiembre para generar conciencia sobre esta enfermedad neurodegenerativa y apoyar a pacientes y sus familias, Manzanares acogió un novedoso taller teórico práctico de texturización de alimentos para pacientes con esta enfermedad impartido por la propia Patricia Sorribes; y por Anna Muñoz, nutricionista especializada en disfagia.
Según Sorribes, “este taller intenta dar opciones diferentes a los triturados de toda la vida que se utilizan en domicilios, centros de mayores e incluso en los hospitales”. Para ello se utiliza cualquier plato de cualquier región y época del año y se le cambia su textura, separando los alimentos para que el paciente pueda degustar perfectamente el sabor que siempre ha reconocido y tener así una dieta más variada.
El objetivo principal del taller, organizado por el Dr. Javier Domínguez, neurólogo del hospital ‘Virgen de Altagracia’ de Manzanares, es conseguir una alimentación segura, equilibrada y suficiente, mejorar la calidad de vida y evitar aspiraciones, déficit nutricional o deshidratación. Para ello se brindaron herramientas prácticas a cuidadores y familiares para gestionar la disfagia, evitando que la dieta sea monótona o peligrosa.
Además de garantizar una nutrición segura y sabrosa que prevenga riesgos de aspiración, al transformar la consistencia de comidas cotidianas y separar sabores y olores, se pueden estimular memorias profundas en los pacientes, conectándolos con sus recuerdos a través de la comida.
“En el taller se ahonda en ese sentido, en una memoria muy profunda, intrínseca, que tiene relación con los sabores, con los olores y que no se llega a perder del todo, que como una canción puede activar un recuerdo en un paciente”, explicó el Dr. Domínguez.
Ya sea a través del gusto, del olfato o de la vista, con este taller se enseñó de forma práctica a preparar recetas adaptadas para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad neurodegenerativa.
Cine solidario
Para conmemorar el Día Mundial del Alzhéimer, este martes, 22 de septiembre, también hay proyección de cine a las 20:15 horas en el Gran Teatro a beneficio de la asociación Estamos Contigo. Por 5 euros se podrá colaborar y ver la película ‘Cosas que no olvidaré’, la historia de un hombre de 40 años que empieza a perder la memoria.