Toros

Samuel Navalón, máximo triunfador de la feria de Manzanares

Cortó tres orejas y abrió la puerta grande junto a Borja Jiménez en una corrida noble pero floja de ‘Las Ramblas’ en la que David de Miranda tuvo el peor lote

Samuel Navalón fue el máximo triunfador de la corrida de la Feria 2026 de Manzanares. Cortó tres orejas y abrió la puerta grande junto a Borja Jiménez, que con dos apéndices repitió salida a hombros por segundo año. David de Miranda, con el peor lote de la noble pero floja corrida de 'Las Ramblas', se fue de vacío.

Samuel Navalón se erigió en el gran protagonista del día con más sabor taurino del año en Manzanares. Antes de su triunfo, participó por la mañana en la propia plaza de toros en el ya tradicional encuentro con la afición organizado por la Peña Taurina ‘Ignacio Sánchez Mejías’, en el que no paró de firmar autógrafos ni de hacerse fotografías con los asistentes antes de dar una verdadera clase de toreo de salón en la que explicó los pormenores de diferentes lances de capote y muleta.

En este acto, Navalón reconoció la ilusión de torear en esta plaza, en la que precisamente debutó en público en una becerrada en 2016 y donde en 2023 triunfó en el certamen de novilleros ‘Promesas de Nuestra Tierra’. Y por la tarde, volvió a este ruedo para hacer el paseíllo, ya como figura tras triunfar en las ferias de Valencia y Alicante, y acartelado junto a diestros punteros como Borja Jiménez y David de Miranda.

El festejo, con casi media entrada en el histórico coso de la Avenida de Andalucía, resultó descafeinado por la poca fuerza de los astados de ‘Las Ramblas’, muy justos aunque nobles. El primero fue protestado por doblar los cuartos traseros en el inicio de faena de Borja Jiménez. ‘Silencioso’ mejoró en la muleta, pero el diestro tuvo que manejarlo con calma, con pases pausados por ambos pitones. Culminó con efectividad y el palco concedió la oreja que pidió el respetable.

Con el cuarto, tras un buen recibo capotero, el de Espartinas se quedó sin toro. Aunque solo recibió un puyazo, el de ‘Las Ramblas’ acudió tres veces al caballo y gastó las pocas fuerzas que tenía. Tocó tirar de oficio y torería, con pases en redondo desde la espalda y un arrimón toreando de rodillas y tocando los pitones. Más de media tras un pinchazo pese al que el deseoso público lo premió con otra oreja que le abrió de nuevo la puerta grande tras su rotundo triunfo del año pasado.

Había muchas ganas de ver a David de Miranda, que está firmando otra temporada de éxitos como el de Sevilla o la recientísima puerta grande en los Sanfermines. Pero poco pudo hacer con su lote. El segundo de la tarde, como la mayoría de sus hermanos, dobló y no tuvo fuelle. Ante su poco recorrido, se metió en terrenos inverosímiles entre los pitones y arrancó una gran ovación antes de culminar con otras manoletinas de mucho riesgo. A la tercera pasaportó a ‘Joto’ y recibió palmas. En el quinto, lo volvió a intentar ante un toro parado al que propinó una acertada estocada para volver a ser aplaudido.

Con dos largas cambiadas y los lances de más peso de la tarde con el percal, Samuel Navalón dejó claras sus intenciones con el tercero del festejo, otro toro sin recorrido ni transmisión. Pero el diestro rompió la tarde con toreo al natural a fuego lento, con sabor, para cocinar una gran faena con toreo en redondo citando desde la espalda con los pies clavados en el albero. En público se entregó por completo cuando añadió valerosos alardes y desplantes. Remató la faena a la primera y se ganó la puerta grande con dos orejas.

Con el sexto bis, Navalón volvió a hacer una faena de pases largos y con temple que culminó otra vez en redondo y muy arrimado para cortar otra oreja tras acertar con el acero y culminar un día muy completo y bonito en una plaza tan especial para él.

Con tres orejas en el esportillo, Samuel Navalón abrió la puerta grande y salió a hombros acompañado por Borja Jiménez.

Novillada sin picadores

La feria taurina se completó el domingo con la semifinal del certamen ‘Promesas de Nuestra Tierra’. Aquí sí destacaron los novillos de ‘Montealto’. Aunque irregulares y desiguales de cornamenta, dieron mucho juego y tuvieron bravura. De hecho, dos subalternos tuvieron que pasar por la enfermería, ‘Chicote’ con una herida de 15 centímetros en la pierna al ser corneado en el quinto de la tarde por el hueco del burladero, y Roque de Vega con un corte en la cara y traumatismo en la muñeca en un arreón del que cerró plaza antes de la puntilla.

Voluntarioso, Gustavo Martos estuvo muy acelerado en sus dos novillos. Al primero lo recibió a porta gayola y con dos largas cambiadas, pero le faltó templanza y le sobró ímpetu con la franela. No estuvo acertado con la espada. Con el cuarto, estuvo algo mejor, menos apresurado. Fue premiado con la vuelta al ruedo.

Jaime Torija estuvo bien con el segundo, manejando bien los tiempos del novillo salvo en la suerte suprema. Con el buen quinto, premiado con la vuelta en el arrastre, volvió a demostrar sus cualidades y se ganó la puerta grande con las dos orejas del generoso público.

Juan Zamora volvió por segundo año a esta semifinal en Manzanares. Se le vio más oficio que a sus compañeros. Con el tercero hizo una faena que fue a más y culminó en redondo y con manoletinas. Cortó las dos orejas al otro novillo premiado con pañuelo azul por el presidente, Felipe Jerez. Con el sexto, Zamora estuvo otra vez muy bien. Acertó a la segunda con la espada pero se ganó otra oreja para sumar tres trofeos y salir a hombros junto a Jaime Torija.