Desescalada

El ajetreo vuelve a las calles comerciales de Manzanares con la fase 1

Numerosos establecimientos y bares han vuelto a abrir sus puertas una vez que la provincia de Ciudad Real ha entrado en fase 1 de la desescalada este lunes

Manzanares y la provincia de Ciudad Real están en la fase 1 de la desescalada desde este lunes. Esto se ha traducido en un mayor tránsito de personas en las principales vías comerciales de la localidad y en la reapertura de numerosos establecimientos.

La calle Empedrada y otras arterias comerciales de Manzanares han vuelto a lucir esta mañana el aspecto de hace dos meses. Aunque con una diferencia: las medidas de distanciamiento físico y de seguridad estaban a la orden del día. Guantes, geles hidroalcohólicos y mascarillas se veían por todas partes en las primeras compras realizadas en la localidad en la fase 1, en la que se encuentra toda la provincia de Ciudad Real desde este lunes. Esto ha significado que muchos establecimientos comerciales que han permanecido cerrados como consecuencia del confinamiento han podido volver a recibir a sus clientes. “La gente está animada. Es un gusto escuchar el ajetreo que hay en la calle”, explica Carmen María Díaz-Benito (Calzados y complementos 'Carmen María'). “Tenemos todos muchas ganas de salir y sobre todo de visitar nuestras tiendas”, añade Javier Carranza (Deportes Carranza).

Como era de imaginar, los establecimientos más buscados en la mañana de este lunes eran los bares y restaurantes, que por el momento sólo ofrecen servicio en sus terrazas y con aforo reducido. “Las terrazas se cogen siempre con ganas”, señala Esther Donoso (El Horno de Esther), que confesaba que esta nueva normalidad va a significar “el doble o el triple de trabajo” para la hostelería, ya que es necesario desinfectar mesas y sillas entre un cliente y otro.

Aunque hay medidas de seguridad que son comunes para toda la sociedad (el uso de mascarilla y distanciamiento físico principalmente), cada establecimiento tiene sus propias particularidades: desde bolsitas de plástico para probarse zapatos, hasta máquinas de ozono para desinfectar el local, esterilizadores para peines y tijeras, cuarentena para las prendas que se haya probad los clientes pero no haya comprado... “La gente se está comportando de manera muy correcta. Lo entienden y no se quejan”, indica Pedro Jesús Cabrera (Peluquería 'Hnos. Cabrera'). “Creo que la gente no tiene miedo, pero sí respeto ante esta situación tan nueva. Porque sobre todo al vernos todos con mascarillas parece que estemos viviendo en una película de ciencia ficción”, subraya Carranza.