La Mesa de Precios del Melón y la Sandía de Castilla-La Mancha celebró el pasado miércoles en Manzanares la sesión de cierre de la temporada 2026 con un balance “negativo” en términos de rentabilidad para el sector. Pese a que las altas temperaturas estivales han favorecido el consumo, permitiendo comercializar el 100 % de la producción, los bajos precios medios y la saturación del mercado en los meses centrales han impedido, por segundo año consecutivo, cubrir los costes de producción.
Durante los dos meses y medio de campaña, la región ha puesto en el mercado más de 500.000 toneladas de producto, fruto de casi 4.000 hectáreas de sandía (unas 280.000 toneladas) y cerca de 6.000 hectáreas de melón (alrededor de 240.000 toneladas). Esta fuerte concentración de oferta, unida al solape comercial con las cosechas de regiones como Murcia y Andalucía, ha provocado un desequilibrio que ha hundido las cotizaciones. Así lo aseguraba el presidente de la Mesa de Precios y máximo responsable de Mercomancha, Antonio Atienza, que explicó que, aunque la comercialización total supera el escenario de 2025, desde el punto de vista de la rentabilidad, el resultado es insatisfactorio: “si el agricultor cubre parte de los costes pero no gana dinero, el balance es lógicamente negativo”.
Las cotizaciones medias ponderadas fijadas por la Lonja se sitúan en los 19 céntimos por kilo para el melón y 21 céntimos para la sandía, valores muy distantes de los 30 céntimos necesarios para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones, señaló Atienza. En este sentido, el presidente hizo hincapié en la urgencia de ajustar la oferta a la demanda real, recomendando una reducción de “al menos 1.000 hectáreas de melón y unas 500 a 600 de sandía para la próxima siembra”. Atienza sugirió también “diversificar variedades” hacia melones como Galia, Cantaloupe o Charentais, los cuales han obtenido precios superiores en exportación.
En representación del sector productor, Ramón Lara, presidente de la cooperativa Nuestra Señora de Peñarroya y miembro de la Mesa, la Interprofesional y la IGP del Melón, confirmó el malestar de los agricultores. “Los productores no estamos contentos; ha sido un año muy difícil y ya es el segundo ejercicio consecutivo en el que se pierde dinero”. Lara auguró que la regulación del cultivo acabará imponiéndose “por medio del bolsillo”.
Apoyo municipal al sector agroalimentario
Por su parte, la concejala de Agricultura del Ayuntamiento de Manzanares, Isabel Díaz-Benito, que estuvo presente en esta última sesión de la Lonja, destacó la importancia de que la reunión de cierre de campaña se celebrase en la localidad. Una cita que, a su juicio, vuelve a poner de manifiesto el peso de la actividad hortofrutícola y agroalimentaria en Manzanares y en el conjunto de la comarca.
Más allá del balance de la campaña, Díaz-Benito puso también en valor “la aportación que este sector realiza a la economía y al empleo”, así como el papel de empresas que, como Mercomancha, trabajan en torno al cultivo y la comercialización del melón y la sandía. En este sentido, la concejala reafirmó el compromiso municipal para “continuar apoyando al sector”.